El gerente de Exploración de Perú para BHP, Water Tejada, quien presidió el décimo cuarto Congreso Internacional de Prospectores y Exploradores (proEXPLO 2025), en entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, afirmó que este cónclave eleva la discusión tanto técnica como estratégica de la exploración minera.¿Qué hace que proEXPLO sea relevante para la industria minera de América Latina?proEXPLO no solo es un referente a nivel Latinoamérica, sino también a nivel mundial. Es una conferencia que se ha consolidado fuertemente en los últimos 25 años. Tiene una alta calidad tanto de expositores, temas y de presencia del ecosistema de servicios asociados a la industria de exploración minera.Es una plataforma para que las empresas, las instituciones y la academia, tengan un espacio de discusión sobre el futuro de la exploración minera. Aquí es donde aprendemos dónde están los nuevos descubrimientos, los avances de los proyectos, la innovación y también las buenas prácticas que vienen asociadas con la exploración moderna, desde el punto de vista de sustentabilidad, respeto a las comunidades, al medio ambiente y prácticas operativas modernas.¿Cómo considera que este congreso impacta en la forma en que se discute hoy la exploración minera en Perú?Sin duda, proEXPLO se ha transformado en un espacio muy relevante donde se debate no solo el impacto que tiene la exploración minera en el Perú, sino también el futuro del sector y cómo esta actividad se convierte en el ancla fundamental para tener una industria minera sustentable en el país, que alimente la riqueza y el bienestar de la población en las siguientes décadas.Desde mi punto de vista, proEXPLO eleva la discusión tanto técnica como estratégica, asociada a la exploración minera. También inicia la conversación sobre aspectos de gobernanza, sociales y regulatorios. Finalmente, es un espacio que abre la necesidad y que crea el sentido de urgencia de tener nuevos descubrimientos que soporten y que apoyen el portafolio de inversión del país. Aquí se discuten los proyectos que están en etapa temprana y que dentro de 10 o 20 años van a sustentar esta actividad económica tan importante para el Perú.¿Cómo está cambiando la IA la forma de buscar nuevos yacimientos?Yo quisiera empezar diciendo que el futuro ya está aquí y está dentro de la exploración minera.Obviamente la inteligencia artificial está cambiando la manera en la que hacemos la exploración y me gustaría plasmarlo a través de algunos ejes. Lo primero es que la inteligencia artificial nos permite acelerar el procesamiento y análisis de grandes cantidades de datos.La exploración genera una gran suma de datos que se recolectan a través de levantamientos geofísicos, satelitales, geoquímicos, etcétera, que involucran grandes volúmenes. Pero al mismo tiempo, tenemos un volumen considerable de información histórica que está almacenada en archivos físicos o quizás en digitales de no tan fácil acceso. La inteligencia artificial es una herramienta primordial para capturar el valor de esta información y lograr procesar y analizar estos datos en horas o quizás días versus años o meses que podría haber tomado de una manera tradicional.El segundo aspecto importante de la tecnología es que nos permite explorar mejor áreas complejas o zonas con cobertura. Es decir, la inteligencia artificial nos posibilita encontrar patrones o modelos predictivos que permiten vectorizar nuestros esfuerzos de exploración hacia lugares ocultos. Eso se hace con la tecnología, pero también combinando esto e integrándose con información de superficie, satelital y geofísica.¿Y qué rol juega el factor humano?En estos procesos siempre se va a necesitar el factor humano y es imprescindible para esto contar con geólogos que den esa mirada rigurosa y experimentada con el fin de validar los resultados y los modelos predictivos.Finalmente, la inteligencia artificial, y en general la tecnología, nos permite acortar el ciclo de decisiones porque hace los procesos más cortos, reduciendo la incertidumbre respecto al tratamiento de los datos.Creo que es algo que va a ayudar mucho a la exploración. Al mismo tiempo estamos viendo solo el inicio y probablemente de aquí en unos años veremos herramientas cada vez más poderosas, que van a coadyuvar a que tengamos mejores tasas de éxitos en esta industria.Obtener permisos de exploración en Perú puede tardar años, mientras que en otros países toma apenas meses, ¿Qué impacto tiene esta brecha en la competitividad del país?Los permisos en Perú, particularmente para exploración temprana, son bastante complejos y exceden largamente el promedio internacional. Creo que aquí sí tenemos una tarea para mejorar, con el propósito de acelerarlos para lograr que la inversión en exploración minera, que es muy sensible al tiempo, pueda desarrollarse de una manera mucho más ágil.Obviamente esto no significa bajar estándares medioambientales, sociales o del cuidado del patrimonio cultural. Significa ser más eficientes, tener una estructura de permisos que esté de acuerdo con el casi nulo o leve impacto que tiene la actividad.A mí me gustaría proponer algunas mejoras que podamos hacer a nuestro sistema de permisos. Algunas de ellas tienen que ver con permitir que la FTA se aplique a muchos más supuestos, en este momento es un instrumento que tiene una aplicación muy acotada. Otra mejora importante sería permitir la tramitación simultánea de permisos y también el silencio administrativo positivo ayudaría muchísimo a acelerar los procesos que tenemos.Finalmente, quisiéramos ver que la ventanilla única, que es una iniciativa de la que se viene hablando hace años, se puede implementar para ayudar a reducir la complejidad y la necesidad que se tiene de recurrir a múltiples instancias y de tener muchos trámites en diferentes organismos del Estado. Yo creo que esto ayudaría mucho a lograr agilidad en los permisos que son tan necesarios para nuestra industria.¿Qué condiciones necesita hoy el Perú para mantenerse como un destino atractivo para la inversión en exploración minera?Nosotros vivimos en un mundo competitivo en donde vemos que diferentes países están recibiendo inversiones en exploración minera en cantidades sustanciales. Aquí, cerca en el continente, tenemos el caso de Argentina, las provincias de San Juan y Mendoza; hay mucho interés de las empresas de invertir allá. Si vamos a otros continentes, Arabia Saudita es otro destino que está recibiendo mucha inversión en exploración minera. El Perú no se puede quedar atrás.No solo quisiera abordar el tema de los permisos, que es un factor clave para mantener nuestra competitividad, sino que también me gustaría enfocarme en otros tres aspectos. El primero es que el Estado, a través del Ingemmet, invierta sustancialmente en la actualización y la modernización del conocimiento geocientífico del país. Los yacimientos minerales son cada vez más difíciles de encontrar y se requiere información de base que sea precisa, actualizada y fiable. Sería excelente que el Perú pueda tener una litoteca nacional de testigos de perforación, que podamos contar con un laboratorio de geocronología. Necesitamos más vuelos geofísicos regionales, modelos 3D del subsuelo peruano.Quizás también aprovechar la inteligencia artificial para, a través de toda esa información, generar nuevas fronteras de exploración. Es decir, generar nuevas áreas que puedan ser atractivas para la exploración dentro del territorio peruano.Otro aspecto que me gustaría resaltar para mantener y aumentar nuestra competitividad es el respeto a la Ley de concesiones mineras, que ha sido fundamental para mantener la competitividad del país, para promover la inversión minera moderna y formal en las últimas décadas y que, sin duda, es una necesidad muy importante porque la exploración y el desarrollo de minas son procesos que pueden tomar décadas. Entonces, necesitamos esa estabilidad en la ley de concesiones mineras y en el régimen general de concesiones mineras.Y, finalmente, como país, necesitamos combatir firmemente la minería ilegal porque este problema es una amenaza latente y real en muchos lugares del país y que, obviamente, nos resta competitividad.Hoy existe una brecha entre la producción y la demanda mundial del cobre. Desde la exploración, ¿qué tan urgente es acelerar el descubrimiento de nuevos yacimientos?Es muy importante y muy necesario. Realmente, la exploración va a ser la herramienta que nos permita satisfacer la demanda futura que se prevé de los metales, particularmente el cobre. Si usamos el cobre como ejemplo, teniendo en cuenta que el Perú es un país cuprífero, se estima que la tasa de crecimiento en la demanda va a ser alrededor del 2.8% o 3%, según los diferentes analistas, de aquí hasta el año 2050. Eso significa que en los siguientes 30 años vamos a tener que producir más cobre de lo que se ha producido en toda la historia de la humanidad.Eso es un reto inmenso. ¿Cómo logramos esto? A través de proyectos avanzados que están en cartera, pero que también toman mucho tiempo en madurar, y algunos de ellos tienen retos para avanzar. Yo creo que la exploración va hacer que podamos otorgar a la humanidad esos minerales que requiere para su desarrollo, bienestar, electrificación y urbanización.Aquí tenemos un reto enorme porque las tasas de descubrimiento se han reducido bastante en las últimas décadas. En los últimos diez años el número de descubrimientos ha sido bastante limitado. Hay algunas razones de fondo para esto. La primera es que los depósitos cada vez se hacen más complejos de descubrir; están cubiertos, no son evidentes, se necesitan nuevas tecnologías, diferentes aproximaciones. Y lo otro es que la cantidad de inversión que la industria en general dirige hacia la exploración temprana o greenfields está en sus niveles históricos más bajos. En 2025, está alrededor del 21% del monto global de inversión. La mayoría del dinero en exploración está yendo a exploración cerca a las minas, un ambiente maduro, brownfields, o en proyectos que están avanzados, yendo a esa etapa de recursos.Realmente, lo que se está invirtiendo a nivel global en exploración greenfield es poco. El 21% es un quinto de la exploración global. Entonces, esta combinación entre depósitos que son cada vez más difíciles de encontrar y una menor cantidad de inversión dirigida hacia ese esfuerzo, genera un reto. Es un reto que tenemos que revertir a través de más inversión en exploración greenfield, aumentando el conocimiento geocientífico de base de nuestro territorio.En el caso del Perú, creo que hay mucho espacio para levantar el conocimiento que tenemos de la geología y de los procesos que han llevado a la formación de depósitos minerales en el país.¿Cómo evalúa nuestra cartera de proyectos de exploración? ¿Tiene expectativa que para este año pueda crecer?Aquí me permito ser optimista porque tenemos una coyuntura global que es positiva para la exploración minera. En 2025 se ha visto más financiamiento dirigido hacia el sector minero, pero particularmente para empresas que están en etapa de desarrollo y en el sector de oro. Entonces, se espera que este interés en los mercados de capitales pueda expandirse también hacia la exploración de yacimientos en etapa temprana. Eso es positivo.Además, el entorno global de precios es positivo. Tenemos altos precios de los minerales, particularmente para el cobre, oro y plata, y esto genera más oportunidad para que los presupuestos de exploración crezcan.También tenemos un contexto geopolítico complejo. Cuando existe esto hay una mirada de los diferentes países para abordar la exploración de minerales que se consideran estratégicos o que son minerales de refugio, como el oro, en este caso. Entonces, seguramente va a haber un empuje hacia ese lado.No hay números oficiales todavía de la inversión en exploración minera que se ejecutó en Perú en 2025. Sin embargo, diversos analistas están identificando que ha habido un aumento significativo. Vamos a esperar las cifras del ministerio, pero yo sospecho que sí.En 2025 se vio un crecimiento significativo, como en los últimos años. Aunque todavía no llegamos a nuestros altos históricos, hay una tendencia al alza. Creo que el 2026, en general, va a ser positivo, alimentado por la coyuntura global que tenemos de precios y también, sin duda, por el potencial geológico que tiene nuestro país.