28 Edición Semanal Para Perú, el congreso representa una plataforma de posicionamiento internacional en un momento clave para la cadena global de suministro de minerales. También, generará un impacto directo en el turismo corporativo, hotelería, servicios y logística, dinamizando diversos sectores de la economía. Sin embargo, el principal efecto será reputacional. En un entorno donde la estabilidad institucional y la sostenibilidad influyen cada vez más en las decisiones de inversión, el encuentro global permitirá reforzar la imagen del Perú como un destino confiable y competitivo. Un punto de inflexión Medio siglo después de haber sido sede del 8º Congreso Mundial de Minería, el país enfrenta un escenario más exigente y desafiante. El 27º WMC pondrá nuevamente a Lima en el centro del debate minero internacional, pero su trascendencia irá más allá de los tres días del evento. Lo que el Perú proyecte influirá en su posicionamiento global y en su capacidad para atraer inversión en los próximos años. Más que una cita sectorial, será una oportunidad para consolidar su papel en la minería del futuro. En Arequipa.
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